Desde finales del año pasado se viene hablando con asiduidad y cierta euforia de The Drums, cuarteto procedente de Nueva York formado por Jonathan Pierce, Jacob Graham, Adam Kessler y Connor Hanwick. Sobre todo desde que publicaron su única referencia hasta ahora, el EP "Summertime", el cual, al contrario de lo que indica su título, no salió al amparo de la luz veraniega, sino en pleno otoño. Ello no impidió que las imágenes surgidas de sus canciones estuviesen relacionadas con surferos, chicas en bikini y esplendorosas playas, dadas las letras, la luminosidad e incluso el deje melancólico de sus canciones. Lo primero que viene a la cabeza es compararlos con The Beach Boys, aunque si se quiere dejar de un lado lo más obvio, también habría que tenerlos como buenos seguidores de grupos de los ochenta como Orange Juice o Nick Hayward y sus Haircut 100 y más cercanos, véase My Teenage Stride o BMX Bandits (el traje de la estética C86 y el twee-pop les queda impecable). En cualquier caso, contar con un single tan redondo como Let's go surfing da pie a creer en las condiciones de estos cuatro chicos, que ya están metidos de lleno en la realización de su primer larga duración. Su salida durante 2010 vendrá a consolidar toda la nueva escena pop asentada en Nueva York con The Pains Of Being Pure At Heart a la cabeza.Pero no se va a llevar la Gran Manzana todo el protagonismo. Al otro lado del Atlántico, concretamente en los países nórdicos, sigue en punto de ebullición toda una generación de grupos que podría comenzar con cualquiera nacido en Suecia (hay tantos buenos ejemplos que uno no sabe con cual quedarse) hasta acabar en Finlandia (Cats On Fire), pasando por Dinamarca. De ahí provienen Stefan Larsen, Michael Sorenson y Rune Reholt, o lo que es igual, Northern Portrait. Sus inicios se remontan a 2007, aunque en su haber sólo tienen dos EP's: "The fallen aristocracy" y "Napoleon sweet
heart", ambos de 2008, que reflejaban con creces por donde irían los tiros de este trío. Su estilo bebe (una vez más, como muchos de sus coetáneos y paisanos del norte) directamente de las aguas de The Smiths, lo que queda patente en sus sentidas letras y las guitarras cristalinas. Otras influencias claras vienen dadas por la voz de Larsen y su forma de utilizarla, primero recordando poderosamente a Morrissey, y luego también a Chris Isaak y Morten Harket (cantante de A-Ha). Recientemente publicaron su primer disco propiamente dicho, "Criminal art lovers", un trabajo que a poco que le den una oportunidad puede sorprender a más de uno. Y eso es posible aunque a Northern Portrait no se les quite la etiqueta de ser la copia danesa de sus padres mancunianos.Bajando de latitudes toca hacer una parada obligada en Barcelona. Si hace un par de meses alguien escuchase algún tema del disco "And it matters to me to see you smiling" de bRUNA, podría haber sentenciado que pertenecería a la nueva entrega de Maps o al retorno de The Notwist o Boards Of Canada. No sería necesario irse tan lejos, porque esas canciones fueron creadas en el calor del hogar en la ciudad condal del dj y productor Carles Guajardo. El antecesor de ese disc
o, el EP "Heartbreak", marcó las pautas y puso sobre aviso a todos los cazadores de pequeñas emociones sintéticas deseosos de encontrar continuación a la parte más melancólica de Sébastien Tellier y Kevin Shields. Precisamente el shoegaze tiene mucha culpa de la intensidad y la sensibilidad de las composiciones de este barcelonés. Y el hecho de que su LP de debut sea al mismo tiempo alegoría recordatoria y purga de malos espíritus de una ruptura sentimental. El panorama electrónico patrio, que parece más tendente al baile y al desenfreno, debería fijarse más en orfebres musicales de este calibre.
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