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HAGAN SUS APUESTAS (VI)

Joy Orbison (para familia y amigos Peter O'Grady) tiene todas las papeletas para convertirse en el gurú del futuro dubstep británico. Pero a él no le van las penumbras de Burial, Kode9 o Skream, sino las luces de neon del house. No al estilo de los últimos pasos dados por Dizzee Rascal, aunque bastante similares, porque él se inclina por el sonido ibicenco (en el mejor sentido del término, como cuando a New Order se les ocurrió hacer lo mismo para seguir nuevas vías musicales). Por ahora sólo publicó tres singles: "Hyph mgno/Wet look", "J. Doe/BRKLN CLLN" (ambos del pasado año) y "The shrew would have cushioned the blow" (de 2010). En ellos predominan los vocoders (al más puro estilo Daft Punk), los ritmos jungle bailables, los teclados juguetones y las voces femeninas filtradas que recuerdan en más de una ocasión los hits de Indo y Rosie Gaines que arrasaron en las pistas de baile en los noventa. Si Four Tet, emblema del techno de clase alta, le encargó que remezclara su Love cry por algo será...
Más electrónica. Esta vez de un trio muy seguido los últimos tiempos, Chew Lips, formado por los londinenses Tigs (voz), Will Sanderson y James Watkins (multiinstrumentistas). Abalados por el prestigio de su discográfica, Kitsuné, despertaron hace un año unas expectativas grandísimas con su primera publicación, el single "Solo", y su continuación seis meses después, "Salt air". La fórmula: electropop con más o menos ganas de virar hacia las pistas discotequeras, materializado en su LP de debut, "Unicorn", parido hace un par de meses, y en el que no aparecen las titulares de los singles antes mencionados. ¿Demasiada osadía o es que tenían tantos temazos escritos que no cabían todos en el álbum? La respuesta queda en el aire, que cada uno la responda a su manera. Lo que sí es cierto es que la voz de Tigs parece querer rivalizar con la de Karen O, la líder de Yeah Yeah Yeahs (¿a ella irá dedicada Karen?), y el sonido del combo con el de The Gossip (los actuales, no los de antes). También La Roux podría decir algo al respecto... Si el globo de Chew Lips sigue hinchado como hasta ahora será señal de que "Unicorn" no sólo servía para vender humo. De lo contrario, quizá tengan que reconocer que lo mejor es ventilar cada cierto tiempo una buena cancionzaca y vivir del cuento gracias a ella.
Y no salimos del sello francés Kitsuné. Pero antes una adivinanza: ¿quién es el chavalín que podemos ver en la foto junto a la rubiaca? Ni más ni menos que Russell Lissack, guitarrista de Bloc Party, que incluso antes de que su grupo decidiese tomarse un descanso indefinido ya había comenzado a rodar su proyecto paralelo junto a la cantante Milena Mepris, Pin Me Down. Volviendo a Kitsuné, fueron los encargados de impulsar los sencillos del dúo, que se dieron a conocer en sus archifamosos recopilatorios "Kitsuné maison". El primero en aparecer en ellos fue Cryptic (con sus pertinentes remixes), de base electrónica con la característica guitarra de Lissack y el sonido típico de los trabajos de su banda madre. Posteriormente llegó Time crisis, cortado por el mismo patrón. Ya está anunciado para mediados de abril la salida de su estreno en largo, que llevará por título el nombre del dúo. Posiblemente no ofrecerá nada más novedoso que lo escuchado, pero se da por hecho que servirá la mar de bien para pasar un rato divertido.

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