La temporada musical 2005-2006 será recordada por el torbellino Arctic Monkeys y el rastro que dejó tras de sí. Seguramente, cualquier intento de formar una banda en esa época que se encuadrara en su mismo estilo se vería como un suicidio artístico: ¿quién haría caso a tal osadía, cuando los chicos de Sheffield se lo comían todo? Hubo algunas bandas noveles que, llevadas por la corriente, se atrevieron a asomar la cabeza, caso de The Pigeon Detectives, The Maccabees, Boy Kill Boy o The Rifles. ¿Alguien se acuerda de ellos? Salvo menciones esporádicas, nadie les siguió dando coba, ni siquiera en su Gran Bretaña natal. En medio de esa tormenta había otro grupo, Good Shoes, que daba sus primeros pasos y cuyas expectativas no iban más allá de aparecer en algún momento en las páginas del NME. Eso lo acabarían logrando, aunque todavía quedaba por ver qué sería de ellos en el futuro. La juventud de los londinenses Rhys Jones (cantante y guitarrista), su hermano Tom (batería), Joel Cox (bajist...
La música de hoy y mañana