Chapel Club estaban llamados a encabezar el club británico de los grupos épico-sombríos liderado en mejores épocas por Editors. Dado el fracaso de estos últimos con “In this light and on this evening” (2009) y el patinazo de White Lies con “Ritual” (2011), el camino se les presentaba allanado. Además, sus primeros singles, publicados a lo largo de 2010, habían llamado tanto la atención que el NME se había encargado de sentarlos en el trono del post-punk del siglo XXI en un abrir y cerrar de ojos. Por lo tanto, lo tenían todo de su mano para dar un puñetazo sobre la mesa del género… Sobre todo, a base de canciones: O maybe I, Five trees, All the eastern girls y, claro, Surfacing, tema que añadió a sus bondades melódicas cierta polémica por plagiar, sin permiso previo, parte de la letra del Dream a little dream of me de The Mamas And The Papas. Todas ellas se encuentran dentro del estreno en largo del quinteto londinense, “Palace”, lienzo en el que convergen las formas de Echo And The Bunnymen con el oscurantismo de Joy Division. Entre el blanco y negro de ambas bandas se mueven el resto de pinceladas que lo componen, desde el grito grandilocuente de After the flood hasta la pulsión nerviosa de White knight position, pasando por el sentimentalismo narcotizado de The shore y Paper thin. Precisamente, la diferencia entre el empuje de las dos primeras y la lánguida (a veces, insulsa) parsimonia de las dos segundas representa un fiel reflejo del gran contraste existente entre una cara y otra del álbum. Esa falta de concreción provoca que los oídos se balanceen de un lado a otro y, al final, se acaben decantando por la parte más rotunda de “Palace”. Quizá por ello la huella que Chapel Club dejaron en la escena del post-punk anglosajón actual no resultó tan profunda como se esperaba.+Spotify
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