Si un disco lleva por título una mención directa al verano, se puede asegurar al 80% que su fondo y su forma se ajustarán a la plantilla marcada por la época estival: calidez, ardor, nostalgia, amor… Si se trasladan esas coordenadas al terreno del electro-pop, esa cifra saltará al 90%. Y si los que manejan las máquinas para facturar ese pop electrónico son Lo-Fi-Fnk, se alcanzará el 100%. Los suecos Leonard Drougge y August Hellsing, siempre infalibles cuando se trata de exprimir todas las posibilidades bailables de la música que pulula por sus cabezas, no desaprovecharon la oportunidad de dedicar su segunda referencia, “The last summer”, al momento del año en que los cuerpos y las mentes se desatan. Teniendo en cuenta, además, su procedencia nórdica, la jugada tenía que salir perfecta. En este caso, el dúo decidió centrarse en las sensaciones agridulces que provoca el final de ese paréntesis casi siempre alegre y eufórico. Ya se sabe, en ese saco caben relaciones sentimentales efímeras, personas que uno ya no volverá a ver en mucho tiempo (o nunca) o acontecimientos que se evocarán a través de recuerdos difuminados o simples fotografías. Lo-Fi-Fnk atrapan todo ello al vuelo y lo encierran en “The last summer”, retrato de un verano irrepetible o que difícilmente regresará compuesto por beats animosos y pegadizos (Boom, Marchin’ in, Want u) e IDM de alto copete con los sintetizadores como protagonistas a lo Junior Boys (Last summer, Kissing taste, Shut the world out). Incluso se atreven a emplear el saxo al más puro estilo housero ibicenco en Sleepless. Así es cómo traducen los de Estocolmo el significado del concepto ‘estío’ en toda su extensión: con elegancia, gusto y distinción. Igual que algunos de sus compatriotas, como jj, pero Lo-Fi-Fnk se decantan por dirigir su mirada hacia el sol, directamente, sin cerrar los ojos.+Spotify
Comentarios