Antonio Luque decidió un día subir a la cumbre de la montaña del pop ilustrado español y allí se quedó… Enmarcado en lo que se dio en denominar ‘alegato meridional’ (aquella corriente proveniente de Andalucía que abanderaron Los Planetas con su genial “La leyenda del espacio” durante 2007), su álbum “El mundo según” (2006) plasmó un cambio radical en la ética y en la estética del sevillano, que pasó de ser un hombre lúgubre y apesadumbrado a otro luminoso y más iluminado. Muchos de sus seguidores no lo llegaron a comprender del todo, porque en el trayecto se había desprendido de buena parte del aura oscurantista que había definido sus obras anteriores. La jugada ejecutada por Sr. Chinarro no se quedó en un movimiento coyuntural y se prolongó en “Ronroneando” (2008). Así que era seguro que “Presidente” iba a seguir el mismo camino repleto de luz, buenas melodías y letras memorables de sus dos antecesores. Con un título muy apropiado por los tiempos de depresión (política y económica) que vivimos, Luque se postula como el individuo ideal que debería manejar los hilos de los entresijos de este país... Una canción vitalista como Una llamada a la acción tendría que valer como aval para que, si Sr. Chinarro se presentase a unas elecciones, saliese vencedor. En caso de no tener clara la casilla del candidato a marcar, siempre se podría pensar en su desparpajo (Vacaciones en el mar), en su ascendente andaluz aderezado con especias norteamericanas (San Borondón), en su infalibilidad lírica (El cuchillo y el pastel) y en su habilidad para sorprender a la audiencia (uno de sus mejores temas recientes, La chica del momento, se quedó fuera del tracklist del álbum para ser cara B de su single de presentación) para despejar dudas. Definitivamente, Sr. Chinarro presidente.+Spotify
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