Lejos queda la época dorada del resurgimiento del post-punk/new wave británico de mediados de la década pasada en la que se metían en el mismo saco a Maxïmo Park, Franz Ferdinand, Art Brut, The Rakes, Kaiser Chiefs, Bloc Paty o Razorlight. Como siempre ocurre, el paso de los años puso a cada banda en el lugar que merecía. Pero antes de que diese tiempo a rematar esa faena, ya apareció otra generación que intentó tomar el testigo de sus precursores y reverdecer sus laureles. En ella se dieron a conocer The Wombats, joven trío que, junto a The Maccabees o The Courteeners, se empeña en continuar la tradición del moldeo de guitarras angulosas sobre bases más o menos briosas pero constantemente compactas. Sin embargo, con el fin de evitar caer en el agujero del olvido antes de la cuenta (sobre todo fuera del Reino Unido), los de Liverpool no se conformaron con copiar la receta practicada hasta el momento en que debutaron con “A guide to love, loss & desperation” (2007) y ampliaron su registro picoteando de estilos afines, como el brit-pop. Es decir: una fórmula nada novedosa pero sí muy efectiva en su caso, cuyos resultados se extienden hasta “This modern glitch”, un LP de planteamiento sencillo y escucha disfrutable compuesto por varios singles directos que van desde la inmediatez de Tokyo (vampires and wolves) (atención al remix que de él realizó el productor escocés Grum) o Girls/Fast cars al tono nostálgico de Jump into the fog, pasando por la solemnidad de Anti-D y la épica cuasi adolescente de 1996. The Wombats no inventaron la pólvora, pero cumplen con lo que de ellos se espera: canciones con pegada, estribillos redondos y entusiasmo juvenil, además de alguna que otra meada coral fuera de tiesto, como Schumacher the champagne. Más británicos, imposible.+Spotify
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